Análisis económico y social:

Después de haber estudiado el modelo de bienestar sueco me vienen a la cabeza múltiples implicaciones en el ámbito familiar; sin embargo debo destacar una: La liberación personal no puede entrar en conflicto con los valores de una sociedad que debe ser solidaria; una sociedad en que, aparte de la eficiencia, debe haber una rama humana que nos estructure, así pues, intentaré definir los conceptos relacionados con: Economía, Suecia, bienestar y eficiencia.

Para mí, después de haber digerido las consecuencias, la conclusión es que el modelo Sueco es un fracaso. No puede ser que el aumento del estado del bienestar termine desembocando en una sociedad solitaria en la que no haya presentes valores como la empatía o la compañía a las personas mayores, entre otros.

Las implicaciones son múltiples. Creer en este sistema supone una eliminación de los valores que nos han hecho llegar hasta estos días. Es un sistema que provoca el individualismo desde una perspectiva peligrosa: Los objetivos establecidos en 1972 son buenos. Crear un concepto en el que la mujer sea autónoma; por ejemplo, es claramente un gran avance, aunque esto, trasladado a todas las facetas; personalmente, es un gran error. Las implicaciones a largo plazo, son terribles. Es el caso de un señor (de un señor en concreto ya que hay que tener en cuenta que el 25% de la población sueca acaba así) que murió solo y que ni siquiera sus descendientes se preocuparon por él (sin haber tenido ningún tipo de contacto en 30 años). No hacer vida social, no salir de casa, acabar con tantos ahorros y no saber a quién dejarlos…

Este sistema en particular arranca de raíz la vida en sociedad. No quiero decir que la vida en familia sea indispensable para que se puedan tener hijos de forma individual; pero, teniendo en cuenta que, si no hay un sistema que a la vez nos cohesione como sociedad, hemos perdido todos. El bienestar económico no debe estar por encima del bienestar social. En Suecia tienen un modelo que parece incluso utópico. ¿Vale la pena?

Una implicación preocupante de cara a la familia para mí ha sido cuando he conocido la idea de inseminación «sueca»: Una mujer no tiene ni la más mínima necesidad de ir a una clínica para inseminarse. Lo pide por internet (basándose en notas de audio y un expediente clínico del donante), llega el «paquete» a casa y siguiendo unas instrucciones, se insemina. Muy parecido a realizar un pedido por Amazon. Creo que todo es frívolo, frío, carente de sentido humano.

Después de haber llevado a cabo el análisis veo factible que esto ocurra a un país del norte. Han llegado a un punto donde son, económicamente hablando, eficientes y han creado un estado del bienestar ejemplar. Por lo demás, han dejado que pase la eficacia por encima de valores que deben permanecer en la sociedad: La empatía, la solidaridad, el entorno familiar, el afecto, la amistad (ejemplifico con la amistad ya que soy sabedor del caso de una funcionaria que se dedica a revisar los bienes de la gente fallecida más de tres semanas).

La implicación económica del bienestar económico y los objetivos individualistas de la sociedad sueca han tergiversado y traspuesto la idiosincrasia de un país que ha logrado muchos retos dejando de lado otras mucho más importantes: Los cuidados, el bienestar social, la fraternidad entre compatriotas, la vinculación familiar… En consecuencia, han olvidado la sociedad como un todo, un sistema económico eficiente sin lo más importante: Las relaciones entre personas.

En resumen: Economía, Suecia, Bienestar y Eficiencia.

¡Espero que os haya gustado!

Quim F. Ruiz

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